El 13.02.2026, la Escuela Eilermark se transformó en un colorido paraíso de carnaval. Ya por la mañana se respiraba un ambiente alegre en el aire, pues ese día todo giraba en torno a los disfraces, la música y el buen humor.
En primer lugar, todas las clases lo celebraron en sus aulas. Rieron, jugaron y bailaron. Los niños se divirtieron claramente con los diversos juegos, y los imaginativos y creativos disfraces pudieron admirarse en un pequeño desfile de moda. Ya fueran superhéroes, animales, princesas o personajes divertidos, la variedad era impresionante. Por supuesto, también hubo un buffet de dulces para disfrute de todos.
A las nueve y media siguió un momento culminante: la gran polonesa con toda la escuela. La larga y colorida cadena de niños recorrió alegremente el edificio escolar y finalmente terminó en el pabellón de deportes. Allí ya esperaba la siguiente sorpresa: se había organizado una discoteca. Los niños bailaron, saltaron y festejaron al ritmo de una música enardecida. El pabellón de deportes se llenó de energía, alegría y mucho ambiente de carnaval.
A continuación se permitió a los niños moverse libremente por la escuela y echar un vistazo a las aulas de las demás clases. En todas partes había algo que descubrir: los diferentes juegos, la música y las aulas decoradas festivamente eran una fuente de emoción.
El gran final fue la actuación de la guardia de baile Gronauer Dinkelfunken. Los bailarines asombraron al público con su impresionante actuación. El público se sintió especialmente orgulloso cuando algunos niños de la escuela de Eilermark también participaron en la actuación y mostraron sus habilidades.
Fue un día de carnaval muy exitoso que todos los participantes recordarán durante mucho tiempo, lleno de risas, música y alegría compartida.


